La operación, llevada a cabo por la Unidad Regional de Medio Ambiente de la Región Policial Terres de l'Ebre, permitió localizar varios animales con claros indicios de falta de bienestar. Entre ellos, destacaba un halcón sacre que estaba confinado permanentemente y atado dentro de una estancia.
Los agentes constataron que el espacio donde se encontraban los animales presentaba unas condiciones higiénicas extremadamente deficientes. Había una gran acumulación de excrementos y restos de carne en descomposición, generando un fuerte olor. Además, el responsable de los animales no disponía de la documentación obligatoria para la tenencia de esta especie protegida.
Ante esta situación, los Mossos procedieron a la intervención del halcón, que fue trasladado inmediatamente a unas instalaciones adecuadas para garantizar su recuperación y bienestar. También se intervino un perro que se encontraba en condiciones similares de maltrato.
La persona propietaria de los animales ha sido denunciada por diversas infracciones a la Ley de protección de los animales. Los hechos han sido comunicados al Departamento de Territorio, Vivienda y Transición Ecológica para las acciones pertinentes.




