Este miércoles por la tarde, en el cementerio municipal de Amposta, ha tenido lugar el acto de entrega de los restos mortales de Ernesto Morales Casado a su familia. La entrega ha sido realizada por Gogora, el Instituto de la Memoria, la Convivencia y los Derechos Humanos del País Vasco.
Ernesto Morales Casado, nacido y vecino de Amposta, fue encarcelado tras la Guerra Civil y condenado a 12 años y un día por auxilio a la rebelión. Pasó por diversas prisiones del Estado entre 1939 y 1941, hasta llegar a la prisión de Orduña, donde falleció el 23 de abril de 1941.
“"Recuperamos una parte de nuestra historia. Hoy hacemos justicia."
El alcalde de Amposta, Adam Tomàs, ha subrayado que este regreso representa mucho más que una simple restitución. "Es un acto de memoria, dignidad y justicia. Un entierro con honores para recuperar una parte de la historia colectiva", ha declarado.
Entre 1937 y 1941, el colegio de los Padres Jesuitas de Orduña funcionó como campo de concentración de prisioneros de guerra. Posteriormente, de octubre de 1939 a 1941, fue una prisión central donde fallecieron al menos 225 personas, 24 de ellas en el campo de concentración. Algunos cautivos fueron obligados a realizar trabajos forzosos de construcción en la zona.




