La decisión se basa en el análisis de tormentas muy localizadas que han afectado gravemente a municipios como Amposta y Alcanar. El objetivo es detectar fenómenos que, aunque no llegan a ser llevantadas de 24 horas, tienen la capacidad de desbordar barrancos y cuencas pequeñas en muy poco tiempo.
“"Son fenómenos muy locales, que normalmente quedan estáticos en un mismo lugar y duran 3, 4 o 5 horas y hacen crecer ríos o cuencas medianas y pequeñas."
El nuevo protocolo entrará en vigor el 13 de abril e incluye por primera vez planes específicos para restablecer suministros básicos como la electricidad o el agua potable tras una inundación. Protección Civil ha verificado que la mayoría de episodios con daños millonarios en la última década coinciden con este patrón de lluvia.




