El objetivo principal de los trabajos, que tienen un plazo de ejecución de ocho meses, es mejorar la infraestructura portuaria para reducir la “agitación interior” que se produce con los fuertes oleajes. Esta agitación afecta directamente a las embarcaciones amarradas y a menudo obliga a la flota canareva a buscar refugio en otros puertos.
La solución técnica, que incluye la prolongación del dique de abrigo y la creación de un espigón antirreflectante interior, proviene de los estudios realizados por la Universidade da Coruña. Esta institución analizó el comportamiento del puerto mediante una maqueta a escala después del paso del temporal Gloria, definiendo la necesidad de esta mejora.
El puerto de Les Cases d’Alcanar es particularmente vulnerable porque es el único de la costa catalana con la bocana orientada hacia el noreste. Esta orientación lo hace muy sensible a los temporales de levante, que generan problemas tanto en las actividades pesqueras como en las náuticas de recreo.
Actualmente, operan allí catorce embarcaciones profesionales (tres de arrastre, siete de artes menores, una de palangre y tres auxiliares), además de tener capacidad para cien embarcaciones de recreo de entre 6 y 18 metros de eslora. La empresa Marina Cambrils gestiona las instalaciones náuticas desde el año pasado, con una concesión de quince años.




