Realidad virtual en el Museu de les Terres de l'Ebre para acercar la protohistoria

Una nueva experiencia inmersiva en el yacimiento de Sant Jaume d'Alcanar busca captar el interés del público adolescente y joven.

Imagen genérica de realidad virtual aplicada a la arqueología.
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Imagen genérica de realidad virtual aplicada a la arqueología.

El Museu de les Terres de l'Ebre ha incorporado una experiencia inmersiva con gafas de realidad virtual para recrear el poblado preibérico de Sant Jaume d'Alcanar, con el objetivo de atraer al público adolescente y joven.

Con la introducción de una experiencia inmersiva, el Museu de les Terres de l'Ebre quiere dar relevancia a los yacimientos protohistóricos locales y, sobre todo, captar la atención del público adolescente. El uso de gafas de realidad virtual transforma la visita: ahora los usuarios exploran el poblado preibérico de Sant Jaume d'Alcanar tal como existió hace 2.700 años.
Esta reconstrucción se basa en las investigaciones del Grupo de Investigación en Arqueología Protohistórica de la Universitat de Barcelona (GRAP-UB), que ha excavado el lugar durante décadas. La iniciativa es una de las primeras aplicaciones de inmersión virtual en asentamientos protohistóricos catalanes, y el museo prevé extenderla a otros espacios similares.
La propuesta permite a los visitantes acceder a una recreación virtual de una fortificación de la edad del hierro. Mar Villalbí, técnica y conservadora de Arqueología, explica que "puedes ver volúmenes y alturas. Si vas al lugar puedes ver la altura (de los muros) pero aquí lo ves acabado, te haces más a la idea de cómo podía ser porque a veces es complicado".
El yacimiento de Sant Jaume d'Alcanar es singular por su conservación. Con 26 campañas de excavaciones, los investigadores del GRAP-UB han recuperado un poblado bastante completo sobre un cerro, con muros que conservan una altura destacada. Villalbí señala que "es un yacimiento muy singular que se ha conservado muy entero". El fuego que provocó su destrucción hizo que se plegara sobre sí mismo, preservando muchos restos.
Los restos localizados podrían ser la primera evidencia de una colonia fenicia permanente en la costa del Ebro, más al norte de lo que se pensaba y anterior a la presencia griega en Roses y Empúries. David Garcia, director de las excavaciones, apunta que el enclave podría corresponder a una factoría fenicia o a la residencia de un jefe local, y permite estudiar las interacciones entre pobladores llegados y comunidades locales.
Elena Fabra, directora del museo, subraya que esta iniciativa "supone ampliar la oferta y mejorar la experiencia del visitante, así como llegar a más público". La adopción de estas tecnologías facilita el acceso al patrimonio arqueológico, especialmente para los jóvenes, que habitualmente muestran poca predisposición a participar. Según el museo, introducir formatos digitales "resulta más fácil".
Los códigos visuales de las generaciones actuales ayudan a comprender mejor estos contenidos. Villalbí remarca que es una forma de acercarlo a todos, ya que "muchas veces es complicado que, a partir de los restos que hay, la gente entienda que había paredes altas". Con los jóvenes "estás hablando su mismo lenguaje", ya que han crecido "en la imagen, principalmente, y la descodifican más rápidamente".
La visita virtual se realiza en la sala permanente de Arqueología. El museo valorará la respuesta del público para estudiar si puede llevar la experiencia a otros lugares arqueológicos protohistóricos en colaboración con el GRAP-UB. La directiva afirma que "la idea es ir creciendo y ir poniendo más experiencias de realidad inmersiva".
La iniciativa ha sido posible gracias a una subvención de 5.649 euros del Departament de Cultura para proyectos culturales basados en tecnología inmersiva y a la aportación de 4.000 euros del mismo GRAP-UB.