El fuego, renovado anualmente en la cima del Canigó, se distribuirá mediante equipos de voluntarios y la colaboración de los Agentes Rurales. Esta tradición, vinculada al solsticio de verano, sirve como elemento de cohesión social y reivindicación de la identidad cultural en los territorios de habla catalana.
La entidad Òmnium Cultural ha organizado el reparto, que se iniciará oficialmente en el Ayuntamiento de Tivenys. Desde este punto, el fuego se dividirá en cinco rutas que llegarán a diversos puntos de la Ribera d'Ebre, la Terra Alta, el Baix Ebre, el Montsià y el Sénia, incluyendo Benicarló.
“"Es un legado que hay que transmitir con firmeza a nuestros jóvenes para que garanticen su futuro y, a la vez, favorecer también la participación de las personas recién llegadas y de culturas diversas, que forman parte de nuestro presente colectivo."




