La iniciativa Prou Urbanisme Inundable (PUI) nació hace doce meses con el objetivo de proteger el territorio ante el aumento de fenómenos meteorológicos extremos. El colectivo considera que la administración catalana debe priorizar la seguridad ciudadana y la resiliencia ambiental por encima de los intereses urbanísticos.
La reclamación cobra especial relevancia tras los últimos episodios de lluvias intensas que afectaron gravemente a los municipios situados alrededor de las Sierras del Montsià y Godall. Estas riadas pusieron de manifiesto la vulnerabilidad de ciertas infraestructuras y la necesidad de una planificación territorial más estricta.
Los activistas de PUI subrayan que la continuación de proyectos en áreas históricamente inundables es una irresponsabilidad, y piden que se apliquen medidas correctoras urgentes para evitar futuras catástrofes humanas y materiales en la zona del Ebro.




