El evento, que tuvo lugar en Camarasa, permitió a los participantes, tanto pequeños como mayores, adentrarse en el mundo del bushcraft. El objetivo principal era desconectar de la tecnología, ensuciarse las manos y aprender habilidades esenciales como hacer fuego sin encendedor, una propuesta que resultó ser un éxito rotundo.
Durante las dos jornadas, los asistentes adquirieron conocimientos prácticos sobre cómo montar refugios, purificar agua, construir trampas, seguir rastros e identificar plantas comestibles. Todas estas actividades estaban diseñadas para fomentar una reconexión divertida y útil con el entorno natural.
“"Se trata de que los niños jueguen como antes y que las familias en tiempo real."
La iniciativa superó todas las expectativas de participación. La mayoría de los inscritos provenían de las comarcas de Lleida, aunque también asistieron familias desde Barcelona, que se desplazaron exclusivamente para participar en el taller.
Los impulsores del proyecto, Toni y Eduard, confirmaron que ya tienen reservas para la próxima edición, prevista para el 1 de mayo, incluyendo participantes de Tarragona y Girona. Además, han recibido peticiones para organizar cursos monográficos centrados en temas como la construcción de refugios o el uso de plantas.
La asociación también promueve talleres de slowdating en la naturaleza, una modalidad que combina la supervivencia con la socialización en grupos reducidos. Esta experiencia no solo proporciona aprendizaje técnico, sino que también refuerza la autonomía, la confianza y el trabajo en equipo, reflejando un interés creciente por actividades educativas y sostenibles al aire libre.




