El acceso a la garganta de Mont-rebei desde el término municipal de Àger continúa abierto al público, permitiendo disfrutar de este espacio natural. Así lo ha confirmado la alcaldesa de Àger, Mireia Burgués. El pasado 7 de agosto, un desprendimiento de rocas y tierra obligó a cerrar las pasarelas de Montfalcó, impidiendo la entrada a la garganta por la vertiente aragonesa.
La activación del nivel 4 del Plan Alfa por peligro extremo de incendio forestal en el Montsec conllevó la prohibición de acceso a pie a la garganta, resultando en una disminución de la afluencia turística. Sin embargo, incluso fuera de estos periodos, se ha observado un descenso de visitantes, posiblemente debido a las altas temperaturas. Burgués sugiere la necesidad de adaptarse al cambio climático para atraer excursionistas en meses menos calurosos como octubre o noviembre. La prohibición de acceso por Aragón ha hecho que la garganta esté menos transitada, permitiendo una mejor experiencia a los visitantes.
Las empresas especializadas en turismo activo y actividades en la naturaleza no han sufrido un impacto significativo por el cierre temporal de acceso al Montsec. Las escuelas de vuelo de Àger han podido continuar operando con ciertas restricciones, como el uso de emisoras y limitaciones de horarios y aforo. Las empresas de kayak también han podido navegar por la garganta, a pesar de la imposibilidad de acceso a pie.
La alcaldesa Mireia Burgués ha expresado su queja por la falta de coordinación entre los gobiernos de Cataluña y Aragón respecto a la activación del nivel 4 del Plan Alfa. La inconsistencia en la aplicación de las restricciones entre ambos territorios genera confusión entre el público sobre las zonas accesibles.
Cuando se activa el nivel 4 del Plan Alfa por peligro extremo de incendio forestal, se implementan medidas extraordinarias en los municipios afectados. Estas pueden incluir la restricción de acceso a espacios naturales protegidos y zonas forestales de alta frecuentación, excepto para residentes y servicios esenciales, así como la limitación de algunas actividades en el medio natural para proteger a las personas y reducir el riesgo de incendio.




