Este ajuste organizativo permite que el certamen regrese al periodo en el que se celebraba inicialmente. La modificación responde a las valoraciones negativas sobre las fechas de mayo, que dificultaban la asistencia debido al calor y al calendario escolar.
Tanto los visitantes como los paradistas de la Noguera habían sugerido este cambio en las encuestas de satisfacción, buscando un clima más favorable para el desarrollo de las actividades medievales en el casco antiguo.




