La Baronia de Rialb se ha convertido en un foco de debate a raíz del despliegue del PLATER (Plan Territorial Sectorial para la Implantación de las Energías Renovables). Los residentes del municipio expresan una profunda inquietud ante la posibilidad de que la zona se convierta en una "zona de sacrificio energético", reclamando que el futuro del territorio se decida con la participación ciudadana y el respeto por su patrimonio.
La falta inicial de información y transparencia ha generado alarma entre los vecinos afectados. Aunque el Ayuntamiento de La Baronia de Rialb celebró recientemente una reunión informativa, a la que asistieron unas 35 personas, la convocatoria no llegó a todos los habitantes, acentuando la sensación de exclusión.
El municipio, conocido por su entorno natural privilegiado, su modelo de turismo rural sostenible y el peso de sus explotaciones agrícolas y ganaderas como motor económico, ve amenazado su paisaje y suelo productivo por macroproyectos de placas fotovoltaicas y aerogeneradores propuestos por la Generalitat.
Ante esta situación, los vecinos echan en falta una postura más firme por parte del equipo de gobierno municipal. En la reunión, no se manifestó una oposición clara al proyecto, lo que contrasta con la actitud de otros ayuntamientos catalanes que ya se están organizando para detener una planificación centralizada que consideran invasiva con las competencias municipales y perjudicial para el sector primario.
Los residentes argumentan que, si bien la transición energética es necesaria, esta debería priorizar la instalación en tejados, polígonos industriales y zonas ya degradadas, evitando así sacrificar la soberanía alimentaria y destruir el atractivo paisajístico y ecológico de la comarca.
Finalmente, se hace un llamamiento al Ayuntamiento de La Baronia de Rialb para que escuche a sus vecinos, se posicione claramente en contra del modelo de despliegue del PLATER y presente alegaciones contundentes. Los particulares también anuncian su intención de presentar alegaciones ante la Generalitat y el ICAEN.




