La historia de Alòs de Balaguer, de origen probablemente prerromano, se remonta al Paleolítico, según hallazgos arqueológicos. Su monumento más notable es el castillo, popularmente conocido como “la Carlana”, documentado desde el año 1018. Esta fortaleza, de origen andalusí, fue propiedad del obispo Eribald d'Urgell y, posteriormente, del monasterio de Santa Maria de les Avellanes.
El puente de Alòs fue estratégicamente crucial durante la Guerra dels Segadors, cuando D'Harcourt lo tomó para infligir una gran derrota al ejército castellano.
La villa fue conocida como Alòs del Marquesat, ya que el rey Felipe V creó el marquesado de Alòs a favor del militar borbónico Antoni d'Alòs i de Rius, tras la caída de Barcelona en 1714. Administrativamente, fue veguería de Lleida hasta 1716 y corregimiento hasta 1833.
La iglesia parroquial de Sant Feliu, que se levanta alrededor de la sierra, guarda dos notables retablos de piedra policromada de los siglos XIV y XV. Estos retablos, dedicados a Sant Feliu y a la Mare de Déu del Roser y Sant Pere Màrtir, son un testimonio del esplendor económico de la villa durante el siglo XIV.
Alòs de Balaguer forma parte de la ruta turística de Artesa y la Coma de Meià, que permite descubrir otros castillos como el de Montsonís y Montclar, así como los impresionantes monumentos románicos de Cubells y Vilanova de Meià.




