Cinco aludes controlados en Bonaigua para despejar la C-28 y récord de lluvia en Lleida

El episodio de temporal obligó a activar los planes Neucat y Vencat ante el riesgo extremo de aludes y las intensas precipitaciones.

Imagen genérica de una carretera de montaña con nieve y señales de peligro de aludes.
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Imagen genérica de una carretera de montaña con nieve y señales de peligro de aludes.

Técnicos de Territorio y del Centre Lauegi de Aran llevaron a cabo cinco aludes controlados en el puerto de la Bonaigua para limpiar la C-28, mientras el temporal dejaba récords de precipitación en Lleida.

Ayer, los técnicos realizaron cinco detonaciones con gas hidrógeno en puntos específicos de las paredes donde el manto nival presentaba una fuerte inestabilidad. Esta acción fue crucial para despejar la calzada de la C-28, que permanecía cortada desde la noche del sábado al domingo debido a una avalancha natural. Según fuentes del Centre Lauegi, el nivel de peligro de aludes se elevó a "muy fuerte" (nivel 4-5) por la acumulación de grandes cantidades de nieve, superando los dos metros de espesor en las cotas más altas.
Durante la jornada, el uso de cadenas fue obligatorio en varias carreteras, incluyendo la C-142b en Naut Aran y la C-28 en Alt Àneu. Por la tarde, una tormenta cruzó de oeste a este las comarcas de la Noguera, Urgell y Segarra, dejando granizo y aguanieve en localidades como Balaguer, Cervera o Agramunt, lo que provocó un descenso brusco de la temperatura hasta los 3 grados en la mayoría de municipios.
Protecció Civil mantuvo activados los planes Neucat y Vencat ante la previsión de nuevas nevadas y precipitaciones que, según el Servei Meteorològic, se prolongarían hasta el mediodía de hoy. El aviso afectó a prácticamente todas las comarcas pirenaicas, como Aran, Pallars Sobirà, Alt Urgell y Cerdanya, donde se esperaban acumulaciones de más de 30 centímetros por encima de los 2.000 metros. Trànsit reforzó los controles de Mossos por el episodio de nevadas.
En cuanto a los registros pluviométricos, la ciudad de Lleida ha superado los 100 litros por metro cuadrado en lo que va de enero de 2026, consolidándose como el segundo mes de enero más lluvioso de los últimos 114 años. Solo enero de 1996 superó esta cifra. Los Bombers recibieron una treintena de avisos por el temporal, principalmente por caídas de árboles y desprendimientos de tierra, como el ocurrido en la carretera ISR-12 en Les Oluges.