El nuevo derrumbe, que se produjo en el centro municipal de Torrelameu, dejó al descubierto la pared interior de ladrillo del edificio. Este incidente se suma a los diversos desprendimientos registrados en las comarcas de Lleida a causa de las intensas precipitaciones.
“"La pared da a un patio interior, por lo que no existe ningún riesgo."
Aunque el consistorio confirmó que no había peligro para las personas ni afectó al tráfico, sí provocó la entrada de aire frío, agua y barro en el interior de la sala adyacente a la pared.
Las autoridades locales de Torrelameu subrayaron que no se registraron heridos. Las abundantes lluvias de los últimos días han aumentado la posibilidad de desprendimientos, como los que se han producido en carreteras clave como la C-14 en Ribera d'Urgellet o en el acceso a Gerb.




