Con esta adhesión, los dos municipios se suman a los siete ayuntamientos que ya formaban parte del proyecto desde un inicio: Balenyà, El Brull, Torelló, Sant Julià de Vilatorta, Sant Vicenç de Torelló, Sobremunt y Tavèrnoles. Onaigua da ahora servicio a un total de 29.300 habitantes y cuenta con 380 km de red de agua potable, 80 km de colectores de alcantarillado, 14 captaciones y 23 depósitos.
El acto de bienvenida, celebrado este martes al mediodía, contó con la participación de representantes políticos del Consell Comarcal d’Osona, de los dos nuevos municipios y de los ayuntamientos ya integrantes. Marçal Ortuño, presidente del Consell Comarcal d’Osona, destacó la confianza que genera este modelo de colaboración municipal.
El alcalde de Aiguafreda, Miquel Parella, señaló la oportunidad de integrarse en un proyecto consolidado, mientras que la alcaldesa de Sant Martí de Centelles, Núria Roca, subrayó la apuesta por un proyecto público y territorial con una visión compartida de la gestión del agua. Enric Mayo, alcalde de Sant Vicenç de Torelló, compartió la experiencia positiva de su municipio, destacando la atención ciudadana y la planificación conjunta.
El Consell Comarcal d’Osona es el único en Cataluña que gestiona todo el ciclo del agua a través de tres empresas públicas: Aigües d’Osona (captación), Onaigua (abastecimiento) y Depuradores d’Osona (saneamiento). Griselda Castells, consejera delegada del Ciclo del agua, remarcó que la gestión coordinada optimiza recursos y mejora la calidad del servicio ante el cambio climático.
Onaigua, constituida en 2019 y operativa desde 2022, nació de la voluntad municipalista. A pesar de retos como la sequía, ha impulsado la digitalización con contadores de telemedida, mejorando el rendimiento de la red. Ester Coma, presidenta de Onaigua, afirmó que la entrada de los nuevos municipios afianza el proyecto y que el reto es continuar ganando eficiencia y preparándose para los desafíos hídricos futuros.
Los nuevos municipios trabajarán con Onaigua para mejorar la eficiencia de las redes, avanzar en digitalización, reducir pérdidas y planificar inversiones para garantizar un servicio resiliente ante el cambio climático, consolidando Onaigua como herramienta de cooperación territorial.




