Las obras, que se han alargado durante cinco meses y han abarcado un tramo de dos kilómetros, han incluido la renovación del pavimento, con trabajos de fresado, nivelación de la superficie y aplicación de una nueva capa de rodadura. También se han tratado especialmente los cruces, donde se ha aplicado una capa superficial de color antideslizante para mejorar la frenada y reforzar la seguridad, especialmente en las zonas cercanas a los pasos de peatones. Asimismo, se ha diferenciado el pavimento de los laterales habilitados como aparcamiento en el sector más central del vial.
La actuación también ha permitido renovar la red de abastecimiento de agua potable, con la sustitución de la tubería principal que transcurre a lo largo de la carretera y distribuye el servicio a ambos lados. Esta intervención debe contribuir a reducir las fugas y a optimizar el consumo de agua. Además, se ha ampliado la red de biomasa hasta el Casal Sant Jordi.
Las obras han sido financiadas por la Generalitat de Catalunya, la Diputación de Barcelona y con recursos propios del Ajuntament d’Aiguafreda.
Desde el Ayuntamiento se recuerda la importancia de respetar los límites de velocidad y de conducir con prudencia a lo largo de todo el tramo urbano para hacer de la carretera un espacio más seguro.




