Esta actuación, que este año ha contado con el apoyo de la Generalitat de Catalunya, ha permitido sumar 10 ejemplares criados en cautividad en el Centre de Reproducció de Tortugues de l’Albera, dependiente de la Associació Amics de la Tortuga de l’Albera (ATA). Desde el año 2015, se han liberado un total de 248 ejemplares en el Ter, de los cuales los primeros ya se han reproducido en libertad, con ejemplares nacidos en el río desde hace cinco años.
Cada tortuga liberada lleva un chip subcutáneo para facilitar su identificación y seguimiento a largo plazo. La tortuga de estanque es uno de los reptiles más amenazados y uno de los vertebrados con mayor riesgo de extinción en la zona, catalogada como especie en peligro de extinción en el Catàleg de fauna salvatge autòctona amenaçada de Catalunya.
A pesar de los avances, la especie continúa siendo vulnerable por la fragmentación y degradación de su hábitat, la presencia de especies invasoras y la alteración hidrológica. Por ello, se considera esencial mantener los esfuerzos de conservación para garantizar la viabilidad de la población.
El espacio natural protegido “Riberes del Baix Ter” es un ecosistema fluvial clave en el noreste de Catalunya, que incluye bosques de ribera, humedales y hábitats de inundación, sustentando una gran diversidad de fauna y flora y jugando un papel importante en la conectividad ecológica.




