Desde hace tiempo, los transportistas que utilizan la zona de aparcamiento exclusiva para la farmacia en la rambla del Carme se enfrentan a dificultades para descargar mercancías. El problema radica en un coche particular, propiedad de una trabajadora del bar adyacente, que ocupa habitualmente la plaza tanto por la mañana como por la tarde.
Según explican los afectados, a pesar de haber sido advertida, la situación no cambia. Esta ocupación constante supone una pérdida de tiempo considerable y genera multas por mal aparcamiento para los profesionales del transporte.
Los transportistas señalan que este no es un caso aislado y que sería necesaria una mayor atención por parte de las autoridades municipales para garantizar el uso correcto de las paradas exclusivas para farmacias en la ciudad.




