Los orígenes de la planta se sitúan entre 1933 y 1934, cuando el doctor Pere Pont i Coll fundó Manufacturas Pont i Fatjó junto al señor Fatjó. La fábrica se construyó en la finca de Pujols, cerca de la carretera del Hostal del Vilar, marcando el inicio de una era para el municipio.
Durante la Guerra Civil, la actividad continuó con una plantilla femenina. Destacaba su servicio de guardería, que permitía la conciliación de las madres trabajadoras. En 1963, Enric Ballús i Vilaseca adquirió la empresa, iniciando una fase de modernización con maquinaria suiza Sulzer.
En 1988, la empresa celebró su 25 aniversario con un viaje a Roma para toda la plantilla, donde fueron recibidos por el papa Juan Pablo II. Tras pasar por manos de Xavier Ballús, la firma fue adquirida en 2012 por el grupo belga Bekaert Textiles.




