“"Dicen que la noche del 2 de noviembre de 1617 hubo una reunión de brujas en los bosques de Sant Segimon. Hacían pociones, se untaban con ungüentos, bebían infusiones de plantas y llegaban al éxtasis. A los pocos días se produjo una tremenda granizada que destruyó todas las cosechas y, a partir de ahí, hubo una cacería de brujas, a las que se culpó de aquel desastre."
Viladrau, el pueblo de cuento en Osona donde la historia de las brujas aún resuena
Esta localidad, puerta de entrada al Montseny, combina rutas naturales con el recuerdo de la gran caza de brujas del siglo XVII.
Por Anna Bosch Pujol
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Calle de piedra tranquila en un pueblo histórico catalán, con casas antiguas y vegetación.
El municipio de Viladrau, en Osona, ofrece una escapada perfecta combinando el encanto de su centro histórico con rutas por el Parque Natural del Montseny y su oscura leyenda de brujas.
El casco histórico de Viladrau se presenta como un refugio de piedra y silencio, con calles empedradas y una Plaça Major que invitan a pasear sin prisa. Este encanto de “pueblo auténtico” lo convierte en un destino ideal para una escapada de fin de semana.
Su ubicación privilegiada, justo en el corazón del Parque Natural del Montseny, lo convierte en un punto de partida inmejorable para excursiones. Una de las propuestas más populares es la Ruta de les Fonts, un recorrido accesible para toda la familia que sigue el hilo del agua entre rincones frescos y saltos naturales.
Más allá de las caminatas, los visitantes pueden disfrutar de la arquitectura local, como la iglesia de Sant Martí, o dar un paseo relajado por el Arborètum, un espacio que funciona como jardín botánico.
Sin embargo, la belleza de Viladrau también esconde una historia trágica. El pueblo fue el escenario de la mayor caza de brujas de Catalunya, donde 14 mujeres fueron asesinadas entre los años 1600 y 1622, acusadas de haber provocado desgracias y granizadas.



