El autor, conocido como TitoWorld, compagina su trabajo en Endesa con la formación en IA. El vídeo surgió al probar modelos de movimiento de cámara aplicados a paisajes de Lleida, buscando unir tecnología y raíces locales.
“"Siempre que hago proyectos creativos de este tipo me inspiro en casa. Cuando conectas tecnología con territorio, el proyecto tiene otra alma."
Para la producción se utilizaron herramientas como ChatGPT y modelos de generación de imagen como Nanobanana Pro. Farré destaca que el coste computacional fue de 45 euros, frente a los elevados presupuestos de la animación convencional.
El creador sostiene que la IA es una herramienta que democratiza el sector audiovisual, aunque subraya que el criterio humano y la narrativa siguen siendo los elementos diferenciadores.




