La entidad ha emitido un comunicado donde califica de "límite e insostenible" la cobertura actual de matronas del Institut Català de la Salut (ICS) en todos los Centros de Atención Primaria (CAP) de la zona. Según el colectivo, la presencia de una única profesional es insuficiente para garantizar un servicio digno a la población.
La denuncia pone de manifiesto la desproporción entre los recursos disponibles y la realidad demográfica y geográfica de la región. Una sola matrona debe cubrir las necesidades de aproximadamente 24.000 habitantes, distribuidos entre el Pallars Jussà, el Pallars Sobirà y la Alta Ribagorça. Esta situación se agrava por la extensión del territorio, que abarca 3.147 km², caracterizado por la dispersión de los núcleos urbanos y una orografía de alta montaña que dificulta los desplazamientos.
Esta falta de personal tiene dos consecuencias principales: la precarización laboral de las profesionales, que se encuentran desbordadas y bajo una presión inasumible, y la afectación directa a las usuarias, que deben afrontar listas de espera de hasta tres meses. El comunicado también señala que los intentos de refuerzo con personal hospitalario no son una solución efectiva, ya que no forman parte de sus funciones específicas y no logran cubrir las necesidades de la atención primaria.
“"La salud sexual y reproductiva es un derecho fundamental que no debería depender del lugar de residencia. Las comarcas rurales siempre recibimos las migajas."
El Colectivo Feminista del Pallars Jussà reivindica que la salud sexual y reproductiva es un derecho y no un privilegio urbano. La organización exige soluciones definitivas a la Región Sanitaria Alt Pirineu y Aran y hace un llamamiento a las administraciones competentes para obtener "respuestas, soluciones y hechos" que reviertan esta situación, que consideran un agravio comparativo respecto a las zonas urbanas.




