El programa público de la Generalitat de Catalunya, con una duración de cinco años, aportará 9 millones de euros directos, mientras que los 3 millones restantes se buscarán a través de otras subvenciones. El alcalde, Marc Baró, ha destacado la importancia de esta inyección económica para el futuro del municipio.
“"Este dinero es como ganar la lotería."
Entre las 23 acciones previstas, destacan dos grandes inversiones, ambas valoradas en más de 2 millones de euros cada una: la construcción de una piscina pública municipal (posiblemente cubierta) y la creación de un nuevo espacio cultural destinado a dinamizar las actividades sociales y culturales.
También se destinarán más de 2 millones de euros a la reforma de la avenida Sant Miquel del Pui y la plaza del Arbre, además de mejorar el acceso al polígono industrial. El objetivo es ofrecer 12.000 metros cuadrados de terrenos para atraer nuevas empresas y generar puestos de trabajo.
Dada la composición demográfica, donde el 25% de la población tiene más de 65 años, el plan incluye mejoras en la residencia Nostra Senyora de Ribera y ayudas para mejorar la accesibilidad de las viviendas privadas. Estas medidas buscan modernizar el pueblo y atraer familias jóvenes.




