El Pirineo se prepara para el inicio de la temporada de fallas

Una quincena de municipios celebran esta tradición milenaria declarada Patrimonio Inmaterial de la Humanidad por la Unesco.

Imagen de troncos de madera preparados para la bajada de fallas en un entorno de montaña.
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Imagen de troncos de madera preparados para la bajada de fallas en un entorno de montaña.

El calendario de la bajada de fallas en el Pirineo se estrena este viernes en Durro, dando inicio a una celebración que se extenderá por una quincena de localidades hasta el 26 de julio.

La preparación de esta fiesta milenaria comienza meses antes con la selección y el corte de la madera en el bosque. Los participantes, conocidos como fallaires, se encargan de preparar los troncos para que sequen correctamente y garanticen una combustión óptima durante la noche de la celebración.
En localidades como Isil, en el Pallars Sobirà, la logística es especialmente exigente debido a la orografía del terreno. El recorrido, sin caminos marcados y con pendientes pronunciadas, está reservado a personas con experiencia, que cargan fallas de entre 20 y 50 kilos. Paralelamente, en Alins, la fiesta se abre a la participación ciudadana, con recorridos adaptados que parten desde la ermita de Sant Quirc.
El reconocimiento internacional de esta tradición llegó en 2015, cuando la Unesco declaró las Fallas, Haros y Brandons como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad. Desde entonces, el número de municipios que se han sumado a la celebración ha crecido significativamente, pasando de los 63 iniciales a los 94 actuales.