Tras trece años de inactividad, la serradora hidráulica de Alós de Isil volverá a mover su rueda el próximo 28 de agosto. La asociación FustÀneu ha liderado la restauración completa de la instalación y la limpieza del canal de agua, con el objetivo de devolverle su función original de manera demostrativa y visitable.
La puesta en marcha se enmarca dentro de las jornadas "Recuperem les serradores de les valls d'Àneu". La iniciativa busca preservar el patrimonio histórico y educar al público sobre el aprovechamiento tradicional de la energía hidráulica para la transformación de la madera.
Este edificio, construido con madera y piedra y ubicado cerca del río y del pueblo, tiene una profunda raíz local. Tras un incendio en 1953, los mismos vecinos de Alós de Isil la reconstruyeron. Ahora, el trabajo de los voluntarios de FustÀneu permite que la serradora vuelva a estar operativa para cortar vigas, con una finalidad principalmente demostrativa y pedagógica para conservar este legado cultural.
Los aserraderos hidráulicos fueron infraestructuras clave en los Pirineos para los municipios forestales, impulsando la economía local durante siglos. Muchos funcionaron hasta principios de los años setenta del siglo XX, cuando la electricidad cambió los métodos de producción. Con esta restauración, Alós de Isil recupera un elemento emblemático para el conocimiento del funcionamiento y el valor de este patrimonio del valle.




