El patrimonio cultural no solo se preserva en museos o libros, sino que se mantiene vivo en espacios cotidianos como las plazas y, cada vez más, en las escuelas. La iniciativa Recuperem les bitlles pallareses, que comenzó el año pasado, ha consolidado su segunda edición con un éxito notable, buscando arraigar este deporte autóctono entre las nuevas generaciones del Pallars Sobirà.
La presentación de la 2ª Jornada de bitlles pallareses, que se celebrará en Esterri d'Àneu el jueves 14 de mayo, tuvo lugar en la Diputación de Lleida. El acto contó con la presencia de figuras clave como Agustí Jiménez, vicepresidente de la Diputación; Sílvia Díaz, coordinadora de Servicios Educativos; y las impulsoras del proyecto, Maria Carme Obiols del CRP Pallars Sobirà, y Lourdes Ravetllat de la Escuela La Closa de Esterri d'Àneu.
Si en la primera edición participaron unos ochenta alumnos, este año la cifra se ha elevado a 140 participantes. La principal novedad es la incorporación de los estudiantes de 1º de ESO, que se suman a los de 5º de Primaria. Esta ampliación permitirá que el torneo final en Esterri d'Àneu tenga dos categorías de finalistas, asegurando la continuidad de la práctica deportiva cuando los alumnos pasan al instituto.
Los centros educativos participantes abarcan casi la totalidad de la comunidad escolar de la comarca, incluyendo las escuelas Àngel Serafí Casanovas de Sort y La Closa de Esterri d'Àneu, la ZER Alt Pallars Sobirà (con escuelas en Alins, Llavorsí, Ribera de Cardós, Rialp y Tírvia), y los institutos INS Morelló de Esterri d'Àneu y INS Hug Roger III de Sort.
“"Introducir los bolos en las aulas es muy provechoso porque permite unir la actividad física con el reconocimiento del territorio."
El proyecto va más allá de la competición, integrándose en las horas de educación física para enseñar la técnica y las reglas del juego, así como el valor histórico de esta actividad que forma parte de la identidad pallaresa. Maria Carme Obiols destacó que la iniciativa fomenta las relaciones sociales y la cohesión entre los niños de diferentes pueblos de la comarca, promoviendo valores como el trabajo en equipo, la solidaridad y el esfuerzo.
Los bolos pallareses son un juego tradicional donde el objetivo es derribar 48 bolos sin excederse. Cada tirada consta de nueve bolos colocados en forma de botella, que se deben derribar con una bola o truco. Cada bolo vale un punto, y si un equipo supera los 48 puntos, se le restan 10 bolos.




