La intervención ha tenido un coste de 224.300 euros, financiados en un 90% por la Diputación de Lleida. Los trabajos han incluido la reconstrucción de la calzada, el saneamiento de la montaña y la colocación de protecciones para evitar nuevas caídas de rocas en este punto del Pallars Sobirà.
Durante los meses que la vía ha estado impracticable, los residentes de Escàs y Caregue debían realizar un rodeo por la carretera de Llessui, lo que suponía media hora adicional de trayecto. La reapertura normaliza la comunicación en la zona tras el incidente ocurrido el pasado mes de agosto.




