El pleno municipal del pasado 10 de febrero dio luz verde a un nuevo modelo de gestión que pretende fomentar la economía circular. Esta infraestructura es especialmente relevante tras el cierre de mataderos en La Seu d'Urgell y el Pallars Jussà.
El proyecto ha contado con una inversión superior a los 300.000 euros, con el apoyo del Departamento de Territorio y el Departamento de Agricultura, liderado por Òscar Ordeig. Se prevé que el servicio esté operativo en dos meses.
La nueva sala de despiece permitirá a los ganaderos locales transformar y comercializar directamente su producto, garantizando la viabilidad de las explotaciones en el Pirineo.




