La operación policial, que culminó este jueves, tiene su origen en una investigación iniciada el pasado mes de marzo. Los agentes centraron sus tareas de vigilancia en un inmueble situado en el passatge de Ponent, donde habían detectado un movimiento constante de personas que acudían a comprar sustancias estupefacientes.
Durante la entrada y registro en la vivienda, la policía intervino 45 gramos de cocaína, 577 gramos de hachís y un kilo de cogollos de marihuana. Además, se incautaron 10.830 euros en billetes fraccionados y se localizó una pequeña plantación de marihuana en el interior del inmueble.
Los agentes también confirmaron que la vivienda estaba conectada de manera ilegal a la red de distribución eléctrica. Tras las detenciones, uno de los implicados quedó en libertad tras declarar, mientras que el otro fue puesto a disposición judicial.




