La Generalitat ha confiado a Ifercat, empresa pública de infraestructuras ferroviarias, la tarea de redactar el estudio para actualizar un proyecto que data de hace 17 años. La idea es replicar la C-25, el Eje Transversal terrestre, pero para la circulación de trenes y con un doble ramal.
El trazado propuesto prevé que el tren vaya de Lleida a Igualada. Desde esta última localidad, un ramal se dirigiría hacia Martorell, el Vallès (con una estación aún por definir) y finalmente a Barcelona-Sagrera, facilitando así la llegada de los AVE desde Madrid. El otro ramal conectaría Igualada con Manresa, Vic y Girona, sumando un total de más de 250 km de nueva línea.
Aunque el Ministerio de Transportes plantea el eje como una línea de alta velocidad, la Generalitat también quiere que circulen trenes de mercancías, buscando una alternativa al corredor mediterráneo. El proyecto ya tuvo una fase inicial en 2008, con inspecciones de terrenos y reservas de suelo en Cervera, pero las obras nunca se materializaron.
Actualmente, se ha licitado el estudio de la primera fase, que conectará Lleida y Igualada con acceso a Barcelona, por un valor de 1,1 millones de euros y un plazo de ejecución de 28 meses. Este estudio definirá el trazado exacto, analizará la viabilidad técnica y económica, estimará los costes y evaluará el impacto ambiental. Las obras, sin embargo, no se espera que comiencen como mínimo hasta el 2030.




