El conjunto dirigido por Òscar Navarro mostró su mejor versión desde el inicio, cerrando el primer cuarto con un 10-17 a favor. Esta puesta en escena contundente permitió a los visitantes controlar el partido sin los apuros de jornadas pasadas.
Bajo el liderazgo de Víctor Castellón, muy inspirado durante la primera mitad, el equipo amplió su renta hasta el 26-42 al descanso. Pese a la bajada de acierto en la segunda parte, la intensidad defensiva fue suficiente para sellar el 57-75 definitivo.
Con este resultado, todas las miradas se centran ahora en el pabellón hospitalense, donde el próximo sábado recibirán al Mollerussa en un duelo directo por la hegemonía de la tabla.




