El programa formativo consta de 2.000 horas lectivas, de las cuales la mitad se desarrollarán en entornos laborales reales. Esta apuesta por la FP dual intensiva busca mejorar la empleabilidad de los jóvenes en una comarca donde el sector agroalimentario es el principal motor económico.
“"Este modelo garantiza una calificación ajustada a sectores estratégicos con tasas de inserción laboral superiores."
Los alumnos aprenderán técnicas de conservación, mantenimiento de equipos y normativa de seguridad alimentaria. Según la asociación empresarial Agrupem, la rápida respuesta del Departamento de Educación permitirá iniciar las clases este mismo mes de septiembre.




