Las jugadoras de Lleida disputaron ayer el partido de vuelta, donde encajaron un 7-4 que no reflejó la intensidad vista en la pista. A pesar de la derrota, el equipo luchó por intentar la remontada histórica.
El Linyola comenzó con determinación, buscando un gol rápido para darle la vuelta a la eliminatoria. Aunque las locales se adelantaron primero, las visitantes reaccionaron rápidamente y lograron empatar. Antes del descanso, se pusieron por delante con un 2-1.
Las de Lleida necesitaban anotar mínimo tres goles más para poder conseguir la hazaña histórica del ascenso a Primera División, porque un empate no servía, ya que el reglamento establece que en caso de empate, sube el equipo que mejor ha quedado en la fase regular, y en este caso era el Estrela.
En la reanudación, el equipo local logró empatar, obligando al Linyola a adoptar una táctica de juego sin portera para buscar la superioridad numérica. Esta estrategia, sin embargo, fue aprovechada por las locales, que marcaron tres goles consecutivos a portería vacía, llegando a un empate a 3-3.
En los minutos finales, el Estrela sentenció el partido con dos goles más, estableciendo el resultado definitivo de 7-4. Palma marcó el último gol para el Linyola.




