El plan, presentado ayer en el Institut Mollerussa, surge como respuesta a la creciente demanda de mano de obra en el campo catalán. Además de la inserción laboral, la iniciativa ofrece a los participantes una formación técnica y empresarial integral, diseñada para equiparlos con las herramientas necesarias para impulsar sus propios proyectos una vez regresen a su país.
Esta primera fase del programa contará con la colaboración activa de la firma Nufri de Mollerussa, la Cooperativa de Miralcamp y el sindicato Asaja. Los quince jóvenes, procedentes del departamento de Dagana, combinarán períodos de trabajo en el sector agrícola con formación específica impartida en el Institut Mollerussa.
“"Quien tiene que desarrollar estos países es su gente, y lo que tenemos que hacer es formarlos y darles oportunidades."
Antoni Reig, director del Institut Mollerussa, subrayó la visión a largo plazo del proyecto, destacando la importancia de capacitar a los jóvenes para que puedan contribuir al desarrollo de sus países de origen. Esta experiencia busca dotarlos de conocimientos y habilidades para crear microempresas o iniciativas vinculadas al desarrollo agrícola.
El secretario general de ORU Fogar, Carles Llorens, señaló el potencial de replicabilidad de este modelo en otras regiones africanas y europeas, siempre que los resultados iniciales sean positivos. A la reunión también asistió el presidente del Consejo Departamental de Dagana, Ababacar Ndao, quien puso de relieve la relevancia de la actividad agrícola en su demarcación, situada al norte de Senegal, y la capacidad de los jóvenes para aprovechar esta experiencia.
La senadora del PSC por Lleida, Pasión Gador Romero García, expresó el apoyo institucional a la iniciativa y ofreció colaboración en la tramitación documental a nivel estatal. Asimismo, enfatizó la importancia de incluir a las mujeres en estos proyectos, ya que su participación puede multiplicar el impacto social y económico.
El programa educativo, presentado por el profesor Ferran Blasco, incluirá módulos de integración social (idioma, adaptación al entorno), prevención de riesgos laborales, manipulación alimentaria y uso seguro de maquinaria. El itinerario también prevé un acompañamiento personalizado para que cada participante pueda desarrollar un proyecto adaptado a las necesidades de su territorio.




