El parque de bomberos de Mollerussa se vio obligado a cerrar durante varias horas en la mañana de ayer al quedarse sin los trajes especiales necesarios para actuar contra incendios. Según explicaron fuentes próximas, dos de los cuatro profesionales de guardia fueron trasladados al parque de Tàrrega, mientras que los otros dos tuvieron que desplazarse hasta Girona para buscar nuevos equipos de protección profesional individual (EPI).
Esta operación obligó a bajar las persianas del parque durante cinco horas, según algunos profesionales, y solo dos y media según los responsables de la región de Emergencias de Lleida. La situación provocó malestar entre los profesionales, que la calificaron de "inadmisible".
Los bomberos utilizaron estos equipos en los trabajos para extinguir un incendio en un bar del centro histórico de Lleida en la madrugada del domingo, adonde se desplazaron, y se quedaron sin reponer por lo que ayer se encontraron sin ropa de trabajo para actuar en caso de cualquier incidencia.
“"Los EPI contaminados se retiran y sustituyen."
Por su parte, el jefe de la región de Emergencias de Lleida, Joan Josep Bellostas, señaló que los EPI contaminados se retiran y sustituyen, y admitió que este no fue el caso. Atribuyó la situación a reajustes en el contrato de suministro, a punto de finalizar, aunque aclaró que se está a la espera de 9.000 EPI antes de que acabe el año. Asimismo, explicó que los bomberos trabajan en red, por lo que la zona de Pla y Garrigues, que atiende el parque de Mollerussa, hubiera sido atendida por los bomberos de Lleida o Tàrrega de haberse producido alguna incidencia.




