El CFJ Mollerussa sumó un empate en el siempre difícil campo de L’Hospitalet donde, contra todo pronóstico, el conjunto de Lleida fue el dominador del partido gracias a tener el control del balón. Esta actuación refleja la influencia del entrenador, Manel Cazorla, quien desde su llegada ha transformado la dinámica del equipo del Pla d’Urgell.
A pesar del 0-0, los mollerussenses se mostraron muy agresivos e hicieron un gran despliegue físico. Defensivamente, los de Cazorla fueron muy compactos, impidiendo que el conjunto local jugara por las bandas y ensuciando el juego interior, sin permitir acercamientos a la portería de Campanera. En la primera parte, Folch estuvo a punto de anotar en el primer minuto de juego.
El equipo leridano, que jugaba de azul estrenando la tercera equipación, continuó buscando el gol en la segunda parte, aprovechando que L’Hospitalet se ponía nervioso por el empate. Una presión de Guillem Porta sobre el portero rival, Aliaga, en los minutos finales estuvo a punto de transformarse en el gol de la victoria.
“"Sumamos uno y se escapan dos. Creo que hoy ha sido un partido muy completo y para conseguir la victoria. Nos ha faltado ser contundentes en el área rival, pero estoy muy contento con el esfuerzo de mis jugadores porque competir en casa de L'Hospitalet es muy difícil."
Con este resultado, el Mollerussa se queda en la 15ª posición de la tabla con 17 puntos, manteniéndose solo un punto por encima de las plazas de descenso, lo que subraya la importancia de este punto sumado para la permanencia.




