El ejemplar, de 80 años y 1,7 kilos de peso, ha abandonado su refugio a las 12:30 horas en el jardín del Observatori MeteoBanyoles. El animal permanecía enterrado desde el pasado mes de octubre bajo un laurel donde vive desde los años 60, y ha salido con restos de tierra en su caparazón tras cinco meses de hibernación.
“"Este año la salida se ha adelantado mucho respecto a la media histórica y supone un récord absoluto."
Según los datos recopilados desde 2010, la media de salida de Bonica se sitúa en torno al 10 de marzo. El adelanto de este año se vincula directamente a la bonanza climática, siendo este febrero el tercero más cálido en Banyoles desde que se iniciaron los registros en 1950.




