El joven de Banyoles, nacido en 1995, ha vivido un final de temporada intenso con constantes celebraciones. Congost describe la experiencia como "una pasada", reconociendo la dificultad y la singularidad de alcanzar estos dos objetivos con clubes diferentes. El Besalú, con el que ya había logrado un ascenso anterior desde Cuarta División, llega a Segunda Catalana, mientras que el Porqueres debuta en Primera Catalana, un hito inédito para el club.
Este hito representa la recompensa a una dedicación "24/7" al fútbol. Congost dedica "de lunes a lunes" a su oficio, una vocación que le genera "ansiedad y angustia" pero que está dispuesto a asumir. "El fútbol es agradecido", afirma, esperando que los buenos resultados compensen los días difíciles y que su carrera, tanto como jugador como entrenador, siga siendo gratificante.
Con cuatro años de experiencia como entrenador, Congost ya ha logrado tres ascensos (uno con el Serinyà y dos con el Besalú). Esta trayectoria ascendente, que valora "muchísimo" especialmente en un deporte donde "se suele perder más que ganar", se ve facilitada por el apoyo de los clubes. Además, a su edad actual, 31 años, puede compaginar su pasión por entrenar con su carrera como jugador, evitando tener que "colgar las botas" prematuramente.
Congost destaca la diferencia de responsabilidad entre ambos roles. Como jugador del Porqueres, su implicación es más colectiva, mientras que como técnico del Besalú se siente "muy responsable" del modelo de juego, la confección de la plantilla y los entrenamientos. Su "obsesión por crecer y mejorar" le lleva a dedicar horas extra, incluso por la noche, para idear estrategias, un compromiso que cree que los jugadores "devuelven" con su implicación.
De cara a la próxima temporada, Nil Congost continuará su doble faceta. Ha renovado con ambos clubes, compaginando el rol de jugador en Primera Catalana con el de entrenador en Segunda Catalana. El Porqueres le permitirá compaginar los compromisos, priorizando su carrera como entrenador, que considera su "oficio" a largo plazo. La experiencia como jugador en Segunda Catalana le aportará conocimientos valiosos para su labor técnica.




