La creciente necesidad de procesamiento para la inteligencia artificial ha impulsado la creación de centros de datos en Catalunya. Estas instalaciones son fundamentales para las operaciones digitales y el entrenamiento de algoritmos.
El Govern catalán ha identificado 26 proyectos considerados estratégicos, con una potencia total estimada de 2.000 megavatios. Se han definido siete zonas prioritarias para su ubicación, buscando garantizar la soberanía digital del territorio.
“"El principal obstáculo actual es el acceso a la energía porque las redes de distribución están muy saturadas."
A pesar del impulso gubernamental, el sector señala el suministro eléctrico como un reto significativo. La saturación de las redes de distribución limita el acceso a la energía necesaria para estas infraestructuras.
Entidades como Ecologistes en Acció han expresado preocupación por la posible "gentrificación energética". Según Agustí Emperador, activista de la organización, estos centros consumen grandes cantidades de electricidad con una creación de empleo relativamente baja.
Como ejemplo, se ha citado el proyecto de centro de datos en Flix. Esta instalación requerirá un consumo energético equivalente al de la fábrica de Seat en Martorell, pero solo generará unos 150 puestos de trabajo, en contraste con los más de 10.000 de la planta automovilística.




