Durante años, las Terres de l'Ebre han sufrido una sensación de aislamiento, quedando al margen de grandes decisiones y presupuestos. Catorce años de inactividad gubernamental han dejado el territorio con infraestructuras incompletas, servicios sociales infradotados y proyectos parados. Ahora, los presupuestos de la Generalitat para 2026 marcan un cambio significativo.
La inversión directa asignada a las cuatro comarcas de las Terres de l'Ebre asciende a más de 74 millones de euros, cifra que representa un incremento del 31% respecto a las cuentas de 2023. Esta cantidad no incluye otras partidas generales, como las destinadas al Delta del Ebre, que suman inversiones adicionales.
El desglose de las inversiones revela un alcance considerable: más de 25 millones se destinarán a salud, incluyendo la ampliación del Hospital Universitari Verge de la Cinta de Tortosa, mejoras en el hospital comarcal de Móra d'Ebre, un nuevo CAP en Flix y un consultorio en Ascó. En infraestructuras viarias, se destinarán cerca de 17 millones para el despliegue del 2+1 en la C-12, mejoras de conexión en Amposta y el Poble Nou del Delta, la variante de Gandesa y el paso de nutrias en Flix.
La cultura y el patrimonio recibirán casi dos millones y medio para proyectos como el castillo de Miravet, el Molí de la Butxaquina, el cine-auditorio de El Perelló y la antigua sinagoga de Tortosa. La agricultura se beneficiará de más de dos millones para los regadíos del canal Xerta-Sénia y de la Terra Alta. En derechos sociales, se destinan cerca de cuatro millones para residencias de ancianos en Batea, Móra la Nova y La Sénia, y para el centro de día de Caseres. Finalmente, casi tres millones se destinarán al dique de abrigo del puerto de Les Cases d’Alcanar, una demanda histórica del sector pesquero.
Estas inversiones responden a una estrategia gubernamental que considera la prosperidad compartida como única vía de crecimiento para Cataluña. La inversión en salud, infraestructuras y servicios sociales se concibe como un argumento para fijar la población en el territorio, ofrecer oportunidades a los jóvenes y garantizar una vejez digna.
Muchos de estos proyectos ya se han iniciado antes de la aprobación de los presupuestos, demostrando un compromiso firme del gobierno. Las nuevas cuentas consolidan y aceleran estas iniciativas, actuando como un 'turbo' para un motor que ya funciona. Las Terres de l'Ebre reciben ahora, según el texto, lo que merecen, como resultado de una política que no quiere dejar ningún territorio atrás.




