Esta cifra supone el 58,8% de la energía producida en territorio catalán y el 8,6% de la producción neta del sistema eléctrico en la península. La central de Ascó I fue la más productiva, alcanzando los 7.991,3 GWh con un factor de carga superior al 92%.
Por su parte, Vandellós II registró 7.392 GWh, mientras que Ascó II sumó 7.280,6 GWh. En conjunto, la actividad de estas infraestructuras permitió evitar la emisión a la atmósfera de 8,4 millones de toneladas de CO2 durante el pasado ejercicio.
“"La producción nuclear habría contribuido a lo largo de 2025 a un ahorro de la emisión de 8,4 millones de toneladas equivalentes de CO2."




