El coworking rural atrae profesionales y frena el despoblamiento en Cataluña

Profesionales buscan una vida más equilibrada en entornos rurales, impulsando la economía local y creando oportunidades.

Espacio de coworking rural con vistas al paisaje catalán.
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Espacio de coworking rural con vistas al paisaje catalán.

Profesionales de diversas áreas optan por establecerse en entornos rurales catalanes, impulsados por la mejora de las telecomunicaciones y la búsqueda de una vida más equilibrada, contribuyendo a la lucha contra el despoblamiento.

El teletrabajo se ha consolidado como una opción viable para muchos profesionales, permitiendo un cambio de residencia de las grandes ciudades a zonas rurales. La mejora de las redes de telecomunicaciones y la digitalización de las administraciones han facilitado esta transición, respondiendo a la demanda creciente de profesionales que buscan un estilo de vida más equilibrado, con menos desplazamientos y una mayor conexión con la naturaleza.
Un ejemplo de esta tendencia es el caso de Pilar Andrés Munté, abogada que decidió dejar su despacho en Barcelona hace diez años para regresar a Riba-roja d'Ebre, en la Ribera d'Ebre. Con el apoyo del ayuntamiento local, se puso en contacto con Begoña Garcia, impulsora del espacio de coworking rural en la localidad, y realizó el cambio. A pesar de la reticencia inicial de su antiguo despacho, Andrés Munté continúa ejerciendo desde Riba-roja d'Ebre.
Begoña Garcia es la creadora de Cowocat Rural, una red de espacios de cotrabajo en áreas rurales. Impulsada en 2015 con el objetivo de fomentar la diversificación económica en las zonas rurales mediante las ayudas Leader, la red cuenta actualmente con más de 50 espacios de trabajo compartido en toda Cataluña. Garcia destaca la importancia de esta iniciativa para frenar el despoblamiento, ofreciendo oportunidades a quienes desean regresar al territorio.
La red Cowocat Rural muestra una clara presencia femenina, con mujeres representando el 61% de los usuarios. La mayoría de los miembros tienen entre 46 y 50 años y titulaciones superiores. Los sectores más representados son informática y tecnologías de la información (24%), marketing y comunicación (21%) y diseño gráfico (17%). Esta modalidad de trabajo se traduce en un mayor bienestar y beneficios económicos, gracias al menor coste de la vivienda y la reducción de desplazamientos.
Garcia subraya que el coworking rural beneficia tanto a los profesionales, que pueden ampliar su cartera de clientes en la zona, como al territorio, que gana en servicios. Para promover aún más esta red, se organiza anualmente el CoworkFest. En su quinta edición, hasta el 7 de junio, dieciséis espacios catalanes ofrecen actividades abiertas al público en colaboración con la UOC, la Fundació i2CAT y la Xarxa d'Ateneus Cooperatius. Cowocat Rural, pionera en Europa, continúa siendo un referente internacional.