El sábado, la lluvia obligó a adaptar la celebración, trasladando la comida y el baile a cubierto. Estos cambios permitieron mantener los actos previstos y disfrutar de la jornada con normalidad y muy buen ambiente.
El domingo, sin embargo, las condiciones meteorológicas adversas llevaron a la necesidad de suspender la misa y el baile que formaban parte de la programación.
A pesar de estos ajustes en el programa, la Fiesta Mayor se vivió con gran animación, marcada por la buena mesa, la música, los reencuentros y las conversaciones entre los asistentes, demostrando las ganas de celebrar.
El Ayuntamiento de Camprodon ha agradecido la participación de todas las personas asistentes y, especialmente, el trabajo de todos aquellos que colaboraron en la adaptación de los actos a las circunstancias, haciendo posible la celebración.
La lluvia impuso cambios en algunos planes, pero no logró mermar las ganas de fiesta de la comunidad.




