Según la previsión de Meteocat, las nevadas se iniciarán la noche del domingo y afectarán principalmente al Pirineo Occidental y Central. El peligro se concentra en las comarcas de la Vall d'Aran y el Pallars Sobirà, donde se pueden acumular más de 30 centímetros de nieve nueva por encima de los 2.000 metros.
El Departamento de Territorio trabaja provocando aludes controlados en el Puerto de la Bonaigua para poder limpiar la carretera C-28, que quedó afectada por un alud la noche anterior.
En cuanto al viento, el Servei Meteorològic de Catalunya (SMC) espera rachas que pueden superar los 80 km/h en zonas de Ponent, el Pirineo Occidental, la Catalunya Central y el litoral Central. Protecció Civil insta a extremar la precaución en los desplazamientos por carretera y en las actividades exteriores, ya que la ventisca puede dificultar la visibilidad en alta montaña.
El riesgo de aludes se mantiene fuerte (nivel 4 sobre 5) en sectores como la Pallaresa, el Prepirineo, Tirant Nord Cadí-Moixeró y Ter-Freser. Respecto a las afectaciones viarias, se mantiene el corte de la C-28 en el Puerto de la Bonaigua y la BV-4031 en el Coll de la Creueta, además de la obligatoriedad de cadenas en varios tramos, incluyendo la C-38 en Molló (Ripollès).
El balance de incidencias es elevado: los Bombers de la Generalitat han recibido más de 310 avisos por la nieve y la lluvia desde el inicio del episodio. El teléfono de emergencias 112 ha gestionado un total de 1.190 llamadas hasta el mediodía del domingo, principalmente por incidencias de tráfico y meteorología, con la mayoría de comunicaciones procedentes del Solsonès, el Baix Camp y el Moianès.




