Actualmente, el cuerpo de los Agentes Rurales en el Ripollès cuenta con catorce efectivos. El objetivo de Prat es incrementar esta cifra para ser más competitivos y poder llegar a un mayor número de puntos del territorio, especialmente aquellos que requieren una atención especial por su singularidad ambiental.
“"Le tenemos que dar un alto valor a estos espacios y explicarle a la gente de fuera que hay que preservarlos. Tenemos que dar un impulso a la conservación del medio natural a través de los habitantes."
Con una plantilla más amplia, se prevé una mejora significativa en la cobertura. Hasta ahora, el foco principal ha estado en los espacios naturales protegidos, como el Parque Natural de las Cabeceras del Ter y el Freser, y los Espacios Naturales Protegidos de la Alta Garrotxa y la Sierra de Montgrony. Sin embargo, las nuevas incorporaciones permitirían extender el patrullaje al resto de la comarca.
Prat también ha destacado la importancia de abordar los problemas que surgen en zonas que experimentan una gran afluencia de visitantes en determinadas épocas del año, las cuales pueden generar situaciones problemáticas. Además, subraya la necesidad de fomentar la convivencia armoniosa entre la ciudadanía, los ganaderos y las instituciones, siempre respetando el medio natural.




