La iniciativa, que cuenta con la colaboración del Consorci d’Educació Ambiental de l’Alt Ter y la entidad francesa Les Petits Débrouillards, se enmarca dentro del programa Interreg del POCTEFA, con el apoyo de la Unión Europea.
La actividad educativa utiliza recursos interactivos, como simulaciones sobre el ciclo del agua y muestras de biodiversidad, para hacer accesible el medio ambiente a personas de todas las edades. El objetivo principal es promover la conservación del entorno natural mediante el conocimiento y el aprecio por el territorio.
“"La voluntad es acercar la ciencia, flora y fauna a diferentes pueblos. Tenemos actividades para todos los públicos."
Tras su estancia en Campdevànol, que ha marcado el final del recorrido del vehículo, el proyecto retornará a Francia. Mientras tanto, los profesionales del CEA Alt Ter mantendrán sus tareas de sensibilización ambiental por toda la comarca del Ripollès.




