El nacimiento de las famosas galletas Birba data de 1893. Un comercio familiar creó una receta duradera para mantener la actividad económica durante los gélidos inviernos pirenaicos. Esta iniciativa culminó con la apertura de su primera fábrica en el centro del pueblo en 1929.
Además de su vertiente industrial, Camprodon es uno de los destinos medievales más emblemáticos de Girona. Su icono principal es el Pont Nou, del siglo XIV, que se complementa con la majestuosidad del monasterio románico de Sant Pere, construido en el siglo XII.
El municipio ofrece un amplio abanico de actividades que incluyen esquí, senderismo y rutas a caballo. En el ámbito cultural, destacan el museo Isaac Albéniz y la arquitectura de la Casa de la Vila, consolidando al pueblo como un referente turístico durante todo el año.




