Tras la exhibición en Manresa, los intérpretes Jan Buxaderas y Carles Gilabert se unieron al meteorólogo Jordi Cruz i Serra para debatir sobre los hechos. Cruz, que escribió 3 nits de torb i un Cap d'Any, validó la fidelidad de la cinta respecto a las condiciones que sufrieron los supervivientes en la montaña.
“"No pudieron huir porque el viento los persiguió."
Los expertos recordaron que hace un cuarto de siglo la meteorología no permitía predecir con exactitud estos fenómenos. El viento superó los 100 km/h de forma sostenida, con picos de 140 km/h, levantando violentamente la nieve acumulada y reduciendo la visibilidad a cero en la zona del Balandrau.
El rodaje, liderado por Fernando Trullols, fue descrito por los actores como una experiencia de gran carga emocional. Carles Gilabert destacó el papel de los bomberos de Campdevànol y Olot, mientras que el equipo rindió tributo a las víctimas y a quienes participaron en las labores de salvamento.




