El mandato actual en Ripoll se ha caracterizado por una gran tensión y la falta de acuerdos entre los grupos municipales. Sin embargo, una decisión reciente ha logrado unir a todos los partidos del arco municipal en una condena conjunta, un hecho casi sin precedentes en esta legislatura.
La polémica se ha generado a raíz de la dimisión forzada de un concejal del Partido de los Socialistas, una decisión impulsada por la dirección nacional del partido y su federación gerundense. Los grupos locales coinciden en que los concejales afectados han realizado una labor importante para la villa y no merecían un final de estas características por su trayectoria política municipal.
“"Los reproches han sido por las injerencias de la política nacional en la local, pero sorprende que condenen que se fuercen estas dos bajas y, en otras ocasiones, no se hayan ni inmutado cuando ha pasado casi lo mismo."
Este acuerdo para condenar la situación se verbalizó pocos minutos antes de que la formación hiciera públicos los nombres de los nuevos concejales que tomarán el relevo. La búsqueda de los sustitutos ha estado rodeada de un hermetismo total, sin filtraciones hasta el anuncio oficial del partido.
Ahora, la incógnita se centra en la forma en que los nuevos representantes actuarán en el pleno de Ripoll. Se plantea si sus decisiones estarán guiadas por los intereses locales o si seguirán las directrices del partido a nivel superior, poniendo en cuestión su autonomía como representantes municipales.




