Los arrestados son empleados del propio hotel del Ripollès. Según la policía, los ladrones demostraron un gran conocimiento de las instalaciones al realizar un recorrido estudiado por cinco estancias del recinto. Para mover la caja fuerte de 300 kilos, utilizaron un colchón de bebé y, posteriormente, un trineo de nieve para huir por las vías del tren cremallera.
A pesar de la complejidad del plan, los delincuentes solo obtuvieron 150 euros del interior de la caja fuerte tras abrirla con una radial. Sin embargo, en otros puntos del complejo lograron un botín adicional de unos 1.200 euros. Los detenidos han pasado a disposición judicial en Ripoll mientras continúa la búsqueda de otros dos implicados.




